domingo, 17 de abril de 2016

El problema del duelo

"Una hormiga muere y nadie la llora
Un pájaro muere y nadie lo llora, salvo que se trate de un ibis nipón
Un mono muere, los monos lo lloran
Un mono muere, los hombres le levantan la tapa de los sesos
Un tiburón muere, y otro tiburón sigue surcando el agua
In tigre muere, un hombre lo llora, llorándose a sí mismo
Un hombre muere, hay quienes lloran y quienes no
Un hombre muere, hay quienen lo lloran y quienes aplauden
Una generación muere, y la próxima básicamente no la llora
Un país muere, y a menudo deja apenas historias controvertidas
Un país que no deja historias controvertidas no es un verdadero país
A menos que se trate de un verdadero país, un país muere y nadie lo llora
Nadie lo llora, quiere decir que el viento sopla en vano
Quiere decir que el río corre en vano, que en vano embiste las rocas
En vano brilla su oleaje, en vano produce espuma
El río muere, no corresponde a los hombres llorarlo
El viento y el río corren juntos hacia el océano, un océano vasto como en Zhuangzi
El océano vasto muere, y vos también tenés que morir
El rey dragón muere, vos también tenés que morir
La luna no se lamenta, porque en la luna no hay nadie
Las estrellas no se lamentan, no son de carne y hueso."

Xi Chuan, 1963.
Traduc. Miguel Angel Petrecca

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